Agua de mar cubre 36,8% del consumo hídrico minero chileno
Cochilco: extracción de agua de mar llegó a 8,11 m³/s en 2025, sin nuevas plantas desaladoras.

La minería del cobre en Chile extrajo 8,11 m³/s de agua de mar en 2025, equivalente al 36,8% del agua total utilizada por la industria, según el informe de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco). La cifra triplica los 2,69 m³/s registrados en 2016, cuando el agua de mar representaba una fracción menor del mix hídrico del sector.
El dato central del reporte es que el salto del último año se produjo sin incorporación de nuevas plantas desaladoras. Cochilco atribuye el crecimiento a un mayor aprovechamiento de la infraestructura existente: optimización de sistemas de impulsión, ampliación de capacidad en plantas ya operativas y ajustes operativos en faenas que ya contaban con suministro de agua de mar.
El avance del agua de mar responde a la restricción estructural de agua continental en las regiones mineras del norte chileno —Antofagasta, Atacama y Tarapacá—, donde los acuíferos enfrentan limitaciones crecientes de disponibilidad y crecientes exigencias regulatorias. Las compañías del cobre migraron parte de su suministro hacia el océano Pacífico mediante desaladoras y sistemas de bombeo de largo recorrido.
El informe de Cochilco no detalla el consumo por faena ni el desglose entre agua desalinizada y agua de mar directa. Tampoco especifica la inversión asociada a la optimización de infraestructura existente. El organismo publica estos datos con periodicidad anual como parte de su seguimiento hídrico del sector.
Para la minería argentina, el caso chileno marca una referencia directa. Los proyectos de cobre en San Juan —Josemaría, Los Azules, Filo del Sol— y los desarrollos de litio en el NOA enfrentan restricciones hídricas similares en entornos áridos. La experiencia chilena muestra que la sustitución de agua continental por agua de mar es viable a escala industrial, aunque requiere infraestructura de impulsión y permisos ambientales específicos.
El RIGI y el régimen de incentivos para grandes inversiones colocan a los proyectos de cobre y litio argentinos en una ventana de definición. La variable hídrica aparece como factor crítico en los estudios de factibilidad y en las evaluaciones de impacto ambiental, especialmente en cuencas con usos agrícolas y comunitarios superpuestos.
fuente: Mining Press
El modelo chileno de sustitución hídrica con agua de mar es el antecedente directo para los proyectos de cobre y litio argentinos que enfrentan restricciones similares en San Juan y el NOA.
Cochilco publicará el desglose por faena y empresa en su próximo reporte hídrico anual.

