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Argentina relanza política nuclear con foco exportador

Disciplina fiscal y apertura a privados marcan el nuevo rumbo del sector nuclear argentino.

Argentina relanza política nuclear con foco exportador
Argentina relanza política nuclear con foco exportador

El gobierno argentino relanzó su política nuclear con tres ejes centrales: promoción de exportaciones, disciplina fiscal y apertura a la participación privada. La iniciativa, anunciada por el Ministerio de Economía y la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), busca posicionar a Argentina como proveedor de servicios y tecnología nuclear en el mercado global, aprovechando la capacidad instalada de las centrales Atucha y Embalse, y el desarrollo de reactores modulares pequeños (SMR).

El plan incluye la finalización del reactor CAREM, un diseño nacional de 25 MWe que podría exportarse a países con redes eléctricas pequeñas. También se prevé la extensión de vida de la central Embalse, que ya completó su reacondicionamiento en 2019, y la evaluación de nuevos proyectos de generación nucleoeléctrica con inversión mixta público-privada. La CNEA estima que el sector nuclear argentino puede generar divisas por hasta USD 500 millones anuales en servicios de ingeniería, combustible y mantenimiento.

La disciplina fiscal se traduce en que los nuevos proyectos deberán contar con financiamiento asegurado sin comprometer el presupuesto nacional. La apertura a privados implica que empresas como Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA) podrán asociarse con firmas extranjeras para desarrollar reactores, bajo el marco regulatorio de la Ley de Inversiones Nucleares. Argentina ya tiene acuerdos de cooperación con China, Rusia y Estados Unidos en materia nuclear.

Para el sector minero, el relanzamiento es relevante porque la minería de uranio podría reactivarse en provincias como Mendoza y Chubut, donde hay yacimientos sin explotar. La demanda local de uranio para las centrales actuales se cubre con importaciones desde Kazajistán y Rusia. La nueva política prevé incentivos para la exploración y explotación de uranio nacional, lo que reduciría la dependencia externa y abriría una nueva cadena de valor en el NOA y la Patagonia.

El anuncio se da en un contexto global de creciente interés por la energía nuclear como fuente baja en carbono, con países como Francia, Japón y Corea del Sur expandiendo sus flotas. Argentina compite con Canadá y Sudáfrica en el nicho de reactores de investigación y SMR. La ventana de oportunidad es estrecha: los plazos de desarrollo de un reactor son de al menos 10 años, por lo que los primeros resultados concretos se esperarían recién hacia 2035.

Fuente: Ver original en Mining Press.

por qué importa

La política nuclear argentina puede abrir un nuevo frente de exportaciones de servicios de ingeniería y tecnología, además de reactivar la minería de uranio en el país.

lo que viene

Se espera que la CNEA presente en 90 días un cronograma de licitaciones para la construcción del CAREM y la convocatoria a privados para proyectos nucleares.

fuente: Energía·2 min lectura