Argentina y Chile destraban megacorredor del cobre
Protocolos habilitan desarrollo conjunto de yacimientos fronterizos

Los gobiernos de Argentina y Chile emitieron la recomendación de los Protocolos Adicionales Específicos que habilita el desarrollo conjunto de los yacimientos fronterizos de cobre Vicuña, NexoAndino y Filo Sur. El anuncio, difundido el 27 de agosto de 2026, consolida la integración minera en la cordillera de los Andes y proyecta a la región como futura proveedora de más de la mitad del cobre mundial.
El acuerdo permite a las empresas operar de manera coordinada en ambos lados de la frontera, optimizando infraestructura y reduciendo costos. Entre los proyectos beneficiados se encuentran Vicuña, operado por Lundin Mining y BHP, y Filo del Sol, de Filo Mining. NexoAndino, un corredor logístico, conectará los distritos mineros con puertos del Pacífico.
La medida responde a la creciente demanda global de cobre para la transición energética, con proyecciones que indican un déficit de oferta hacia 2030. Argentina, con proyectos como Josemaría y Los Azules, busca posicionarse como jugador clave, mientras Chile mantiene el liderazgo mundial con el 24% de la producción.
La implementación de los protocolos requerirá la armonización de marcos regulatorios y ambientales. Se espera que las primeras operaciones conjuntas comiencen en los próximos 18 meses, sujetas a las aprobaciones finales de cada país. El impacto en las economías locales será significativo, con inversiones estimadas en más de 10.000 millones de dólares en la próxima década.
El avance también fortalece la posición de Argentina en el mercado internacional del cobre, diversificando su matriz exportadora más allá del litio y los hidrocarburos. La sinergia con Chile, principal productor mundial, genera un polo de desarrollo que podría atraer inversiones adicionales en infraestructura y tecnología.
fuente: Mining Press
El acuerdo desbloquea proyectos clave de cobre en la frontera, posicionando a Argentina como proveedor estratégico en un mercado con déficit proyectado.
Las primeras operaciones conjuntas se esperan en 18 meses, sujetas a aprobaciones finales y armonización regulatoria.

