Demanda de arena en Vaca Muerta duplicaría hacia 2030
La logística del insumo clave para el fractura se vuelve un factor de competitividad.

Vaca Muerta consume actualmente 6,5 millones de toneladas de arena por año, proveniente de canteras en Entre Ríos y transportada mayormente por camión. Las proyecciones de la industria indican que la demanda podría trepar a entre 10 y 12 millones de toneladas anuales hacia 2030, en línea con el aumento de etapas de fractura. Ese crecimiento transforma la logística en un factor determinante de la competitividad.
Para trasladar la arena a menor costo, especialistas plantean combinar modos de transporte: camión desde las canteras hasta los puertos de Ibicuy y Campana, vía fluvial hasta San Antonio Oeste (Río Negro) y luego ferrocarril o camión bitren hacia Añelo y Rincón de los Sauces. Sin embargo, el ferrocarril requiere inversiones estimadas en 3.000 millones de dólares y unos 60 meses de construcción para una traza de 661 km, lo que lo descarta en el corto plazo.
El transporte fluvial también enfrenta obstáculos. Según Ángel Padilla (UIA), el cuello de botella no son los barcos sino la infraestructura portuaria: capacidad de carga, almacenamiento y costos de estiba. Un empresario arenero consultado por EconoJournal señaló que cada transferencia (camión-barco-puerto-camión) incrementa costos y genera mermas, por lo que hoy el esquema directo en camión sigue siendo el más barato. “Toda solución que sea más cara que el camión no se pondrá en marcha hasta que el sistema colapse”, afirmó.
Frente a ello, la industria explora hacer más eficiente el camión. Juan Manuel Bazaul, de la logística JBS, menciona la migración a camiones a GNC o GNL, que ya comenzó en algunas empresas, y el uso de bitrenes para aumentar capacidad de carga. Ambas opciones requieren inversiones en equipamiento e infraestructura vial. A corto plazo, no hay una solución única: cada alternativa resuelve un problema pero abre otros.
fuente: EconoJournal
La arena es insumo crítico para el fractura; si la logística no escala al ritmo de la producción, el crecimiento de Vaca Muerta podría enfrentar cuellos de botella que encarezcan los costos de desarrollo.
Se espera que en los próximos meses las operadoras y proveedores avancen en pruebas de transporte fluvial y bitrenes, mientras se evalúa la viabilidad de inversiones en infraestructura portuaria y ferroviaria.

