Demanda minera de electricidad crecerá 428% para 2034
Proyectos de litio y cobre en San Juan, Salta y Catamarca impulsan el aumento.

La demanda eléctrica del sector minero argentino podría saltar de 1.256 GWh en 2024 a 6.630 GWh en 2034, según un estudio de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE). El incremento del 428% es el mayor proyectado para la minería en América Latina.
El estudio, que abarca 20 economías regionales, señala que el corazón de la demanda se desplazará a San Juan, Salta y Catamarca, impulsado por yacimientos de litio (Centenario-Ratones, Sal de Oro, Mariana) y cobre (Taca Taca, MARA, El Pachón, Josemaría, Los Azules). Estos proyectos suman más de 100 iniciativas en distintas fases, según la Secretaría de Minería.
Gastón Siroit, coautor del estudio y asesor técnico de OLACDE, advierte que "el sistema eléctrico puede colapsar por falta de generación o transmisión" si no se planifica. "En cinco años puede producirse un cuello de botella", agregó. La resolución 400 obliga a los nuevos proyectos a comprar hasta el 80% de energía nueva.
Diego Werner, CEO de Aires Renewables, estima que la demanda requerirá entre 3 y 4 GW de potencia renovable por año. "El MWh más económico es renovable", afirmó, y destacó que la minería necesita energía descarbonizada para acceder a financiamiento. Daniel Dreizzen, de Aleph Energy, señaló que Argentina tiene desde hace 10 años una potencia instalada de ~45 GW, estancada por la economía, y advirtió cuellos de botella en generación, transporte y distribución.
Por cada proyecto se requieren ~150-200 MW, y en zonas alejadas es necesario construir líneas de extra alta tensión (220/500 kV) a un costo de US$ 1 millón por kilómetro, según Pablo Álvarez, de Aleph Energy. Las obras de infraestructura no se realizan en plazos cortos.
fuente: EconoJournal
El crecimiento minero presionará un sistema eléctrico ya estancado, exigiendo inversiones en generación y transmisión que definen la viabilidad de los proyectos.
Los primeros proyectos de cobre y litio comenzarían a operar hacia 2030, pero requieren decisiones de inversión y obras eléctricas previas.

