Mendoza aprueba protocolo de consulta indígena
La Dirección de Minería publicó la versión definitiva tras mesas de diálogo intercultural.

La Dirección de Minería de Mendoza, dependiente del Ministerio de Energía y Ambiente, aprobó y publicó la versión definitiva del Protocolo de Consulta Previa, Libre e Informada (CPLI) para proyectos mineros. El instrumento regula el procedimiento exigido por el Código de Procedimiento Minero provincial cuando una inversión pueda impactar sobre comunidades indígenas constituidas.
El proceso de revisión se inició tras un recurso administrativo de la Organización Identidad Territorial Malalweche contra la versión de 2025. La Autoridad Minera abrió mesas de trabajo presenciales en Mendoza y Malargüe, con participación del INAI, el Consejo de Participación Indígena, la Dirección de Derechos Humanos, la Fiscalía de Estado y veedores técnicos. El coordinador del Área de Desarrollo Sostenible, Javier Frías, señaló que el proceso duró más de un año y permitió fortalecer el instrumento.
Las modificaciones incorporan flexibilidad operativa para adecuar el trámite a la realidad territorial de cada grupo, ampliación de plazos procesales y prórrogas fundamentadas. También se dispone la inclusión obligatoria de facilitadores, intérpretes, mediadores interculturales y apoyos técnicos durante las consultas. Frías indicó que la revisión respetó estándares del Convenio 169 de la OIT, el Acuerdo de Escazú, la Ley General del Ambiente y la legislación provincial.
La norma actualiza las pautas de transparencia en expedientes extractivos, fiscalización de participación pública y monitoreo de adecuación cultural en distritos con pueblos originarios. Esto ocurre en un contexto donde Mendoza busca reactivar proyectos mineros como Malargüe Distrito Minero Occidental, que requiere certeza regulatoria para atraer inversiones.
fuente: Mining Press
El protocolo define el marco para la consulta indígena, requisito clave para la viabilidad social de proyectos mineros en Mendoza, como Malargüe Distrito Minero Occidental.
La aplicación del protocolo en los primeros proyectos que requieran consulta definirá su efectividad y posibles ajustes.

