Sequía en Danubio amenaza nucleares y hidroeléctricas europeas
Niveles mínimos históricos del río afectan generación nuclear e hidroeléctrica en Hungría, Rumania y Serbia.

La sequía extrema en Europa Central y Oriental llevó al río Danubio a niveles mínimos históricos, afectando la generación eléctrica en Hungría, Rumania y Serbia. En Budapest, el nivel del río cayó a 10 centímetros, muy por debajo del mínimo anterior de 33 centímetros en 2018, según AP.
En Hungría, la central nuclear de Paks, que cubre casi la mitad de la producción eléctrica del país, operaba con solo 240 MW frente a los 2.000 MW habituales por falta de agua para refrigeración. El primer ministro Péter Magyar advirtió que un cierre completo podría ocurrir entre martes y miércoles. Para compensar, Hungría recurrió a importaciones y pidió a industriales y hogares reducir consumo, además de restringir trenes de carga eléctricos en horas pico.
En Rumania, las fuerzas armadas demolieron rocas en el canal Bala para redirigir agua hacia el cauce principal y sostener la central nuclear de Cernavoda, que opera a mitad de capacidad tras apagar una unidad. El primer ministro interino Ilie Bolojan declaró alerta nacional energética y pidió a la población limitar consumo en horas pico.
En Serbia, la principal hidroeléctrica del Danubio opera al 20% de su capacidad. El primer ministro Djuro Macut calificó la situación como "grave y exigente" y solicitó reducir uso de aire acondicionado. La combinación de menor generación hidroeléctrica y nuclear, junto con mayor demanda por calor extremo (temperaturas superiores a 38°C), aumenta la presión sobre los sistemas eléctricos regionales.
Esta crisis evidencia la vulnerabilidad de los sistemas energéticos ante eventos climáticos extremos. Si bien no impacta directamente en el sector argentino, la situación europea podría influir en los precios internacionales de gas y electricidad, con efectos indirectos en la competitividad de las exportaciones argentinas de GNL y en la demanda de combustibles.
fuente: Ámbito Energía
La crisis del Danubio podría alterar los mercados energéticos europeos y afectar los precios internacionales de gas, relevantes para las exportaciones argentinas de GNL.
Se espera que la ola de calor continúe y que los niveles del Danubio sigan bajando, lo que podría llevar a cierres adicionales de plantas nucleares en la región.

