Sudamérica sumará 450 mil t LCE de litio hacia 2030
Argentina aportaría más de la mitad de la nueva oferta regional, según Fastmarkets.

Sudamérica concentra más del 50% de los recursos mundiales de litio y podría superar las 915.000 toneladas LCE de producción hacia el final de la década, según el equipo de investigación de Fastmarkets. En 2025, la región representó el 30% de la oferta global, con unos 480.000 t LCE sobre un total de 1,6 millones. Chile lideró con 300.000 t, seguido por Argentina (130.000 t) y Brasil (32.000 t).
El crecimiento proyectado se apoyará en la incorporación de 450.000 t LCE adicionales entre los tres países. Argentina explicaría más de la mitad de esa nueva oferta, respaldada por inversiones de compañías locales, occidentales y asiáticas, y por la adopción de tecnologías de extracción directa de litio (DLE).
El país cuenta actualmente con 86 proyectos en exploración y construcción, principalmente en Catamarca, Jujuy y Salta, con 12 operaciones activas. Brasil tiene tres plantas operativas y 33 proyectos en desarrollo; Chile, 23 proyectos y dos instalaciones; Bolivia, producción limitada con una sola empresa.
Los principales desafíos para transformar el potencial geológico en producción son la infraestructura, el financiamiento efectivo y las incertidumbres regulatorias. En la conferencia Fastmarkets Lithium South America realizada en Buenos Aires el 5 de agosto, se destacó la necesidad de fortalecer las asociaciones público-privadas y de mejorar las condiciones para atraer capital.
Fastmarkets prevé que el mercado global de litio entre en déficit en 2026, a medida que la demanda supere a la oferta. La expansión de las baterías LFP y de los sistemas de almacenamiento de energía (ESS) refuerza la posición de Sudamérica en la cadena de valor.
fuente: Panorama Minero
La proyección de crecimiento posiciona a Argentina como el principal motor de la oferta regional de litio, con impacto directo en inversiones, empleo y exportaciones mineras.
Se espera que el mercado global de litio entre en déficit en 2026, lo que podría acelerar la puesta en marcha de nuevos proyectos argentinos.

